jueves, 3 de abril de 2014

ACOSO ESCOLAR

En esta entrada vamos a hablar sobre el acoso escolar y narrar mi propia experiencia, dando también nuestra opinión.

Cuando pasé a quinto de primaria, cayó en mi clase un niño muy conflictivo, llamado Kevin. Nunca antes había tenido ningún problema personal con ningún compañero, y en mi clase al llevarnos todos tan bien éramos todos muy inocentes. Kevin nos insultaba, amenazaba y pegaba cuando podía. Llevaba a clase unas tijeras rotas (sólo llevaba un asa) afiladas y nos amenazaba con ellas. 
Todos llorábamos en nuestras casas, nos daba miedo salir a la calle y por nada del mundo queríamos ir a clase. Nos veíamos impotentes, puesto que cuando se lo decíamos a la profesora, separaba una mesa y la ponía en una esquina y le dejaba jugar a una maquinita de juegos que él se llevaba, y cuando se aburría volvía a levantarse y a hacer de las suyas. Nos robaba los materiales, nos pegaba por la espalda y no veíamos fin a esta tortura. Por suerte el acoso hacia mi finalizó un día que le planté cara y nos peleamos. No volvió a hacerme nada, pero a los demás compañeros y alumnos del colegio les seguía extorsionando. Y este acoso no lo sufrían sólo los alumnos, también llegó a amenazar a padres y le pegó a una profesora, siendo expulsado durante unos días.

Hoy en día la gente al escuchar acoso piensa directamente en lo físico, pero las amenazas e insultos también son acoso y te pueden amargar la existencia (dado que lo he vivido). Por eso creemos que hay que concienciar a los niños de los efectos negativos que se dan, que no hay que hacerlo, que si lo sufren lo adviertan a sus padres y profesores, y que éstos hagan todo lo que esté en sus manos para remediarlo, puesto que debido a un simple insulto o amenaza, día a día pueden convertir lo que debería ser una bonita infancia en una oleada de malos ratos.


No hay comentarios:

Publicar un comentario