miércoles, 21 de mayo de 2014

VALORES Y SENTIMIENTOS EN NUESTRA ESCUELA IDEAL

¡Buenas tardes a todos!



Como hicimos anteriormente en el apartado de escuela tradicional, ahora toca hablar de los valores y sentimientos de la que sería nuestra escuela ideal. De la misma manera, dividimos esta sección en dos: educar en valores y sentimientos (adaptación/discriminación).

Educar en valores: Como comentamos anteriormente, la familia y la escuela son dos grandes influencias para los niños, sobre todo durante el periodo de primaria. En lo que sería nuestra escuela ideal, esto es algo de lo que podríamos "aprovecharnos”, no se trata de formar niños todos iguales, si no de inculcar en ellos ciertos valores comunes para mejorar así muchos aspectos, como la mejora del rendimiento escolar, disminuir la conflictividad, integrar ciertas actitudes y normas, socializar al individuo... Por lo tanto, consideramos que educar en nuestra escuela ideal también implicaría promover el desarrollo e integración de valores a través de técnicas y actividades determinadas. 

Esta educación que se le dé al niño será la que le ayude a formar su propia identidad, y esto es lo más importante de la educación, formar a niños y ayudarlos a construir su propia identidad y que desarrollen todas sus cualidades. Para esto es necesario que estos valores y actitudes de los que estamos hablando moldeen las ideas, las actitudes y los sentimientos de los niños. 



Un aspecto importante para el aprendizaje de valores es el ejemplo. Esto supone que en nuestra escuela ideal los profesores les sirvan de ejemplo para relacionarse con todos, para pedir las cosas, para compartir, para tolerar, para trabajar juntos, para ayudar a los demás…



Creemos que es necesario aprender esto, ya que los valores nos van a acompañar durante toda la vida y estas primeras edades van a ser primordiales para desarrollar las capacidades de seguridad, autoestima y autonomía, permitiendo que se formen como personas. Además, destacar que los alumnos que ganan en la escuela más confianza en sí mismos aprenden mejor.



En realidad, nuestro objetivo principal de inculcar valores a los niños en nuestra escuela ideal es, además de ayudarlos a la formación de su propia identidad, combatir situaciones negativas en el aula, ya que si esto sucede dentro de ella también ocurrirá fuera, como por ejemplo, la violencia y la discriminación. Otro de los aspectos que va a tratar nuestra escuela ideal es ver riqueza en la diversidad, en el contraste cultural.



En alguno de nuestros relatos sí podemos comprobar que algunas escuelas sí dan importancia a la transmisión de valores:


"En todos los centros de educación a los que he asistido, tanto en primaria, secundaria como en bachillerato, se formentaban valores como la disciplina, la responsabilidad, la puntualidad, el compañerismo y otros valores importantes pero nunca hemos tenido ningún caso de bullyng o marginación social por lo que no sé cómo habría reaccionado el colegio si hubiera pasado algún caso como los mencionados anteriormente". (María)


-   
   Sentimientos (adaptación/discriminación): Los sentimientos de los niños en las escuelas tradicionales eran tales como el cansancio, el aburrimiento y el desinterés por las clases. En nuestra escuela ideal queremos sensaciones contrarias a esto, y para ello lo primero que tendría que cambiar es la forma de dar la clase. Con clases más prácticas en lugar de teóricas captaríamos más la atención de los niños, además con sus debidos descansos cada cierto tiempo, en lugar de dispones de un solo descanso de media hora en el recreo. De esta manera creemos que los niños se sentirían más cómodos en clase y aprenderían más.

En cuanto a la adaptación, creemos que es un aspecto muy importante, ya que un niño adaptado a su clase y a sus maestros rendirá mejor que uno que no esté adaptado, por lo tanto en la escuela ideal el maestro debe, precisamente, adaptarse en todo momento a las necesidades de los alumnos para que estos se sientan lo más cómodos posibles en este ambiente, además de intentar desarrollar sus virtudes y motivarlos en todo momento. Esto lo podemos observar en una parte del relato de nuestro compañero Miguel y también en el de Juan:

"Cuando no tienes conflictos en la escuela, tienes ganas de ir, disfrutas con tus amigos, y por una razón u otra, sacas buenas notas (ya sea por la inteligencia de cada uno, o por mucho estudiar) la experiencia no puede ser mala". (Miguel)

“El mejor recuerdo que tengo de sexto fue gracias a mi profesor de educación física, me motivó mucho para las olimpiadas  (en Torremolinos todos los años se celebran una especie de olimpiadas entre todos los colegios, con pruebas como velocidad, resistencia, lanzamiento de peso, salto de longitud, relevos…) y me hacía sentir muy bien. Me presenté para lanzamiento de peso, y gané el oro. Esa sensación de que te dieran la medalla de oro delante de todos los colegios de Torremolinos, fue genial” (Juan)

Podríamos también decir que los alumnos del colegio de nuestra compañera María podría ser nuestro modelo de alumnos de colegio ideal, ya que en éste los alumnos se interesaban por la integración de los compañeros nuevos:

"La adaptación a mi colegio era bastante fácil pues todos nos volcábamos con los compañeros nuevos para que su adaptación fuera más fácil". (María)
Y para terminar, destacar dos frases relacionadas con el tema que nos han llamado la atención:
"Los sentimientos están siempre de algún modo presentes en nuestra experiencia, así que nuestras alternativas son, en realidad, reconocerlos e integrarlos explícitamente al proceso educativo, o tratarlos como si no estuvieran aunque sin por ello dejar de sentir sus efectos" (Damasio, 1996; Chase, 1993).
"Los sentimientos son una dimensión humana de la que no podemos prescindir si queremos promover un desarrollo integral de la persona" (Chase, 1993; Lyon, 1971; Moreno, 1977 y 1983; Rogers, 1969). 



No hay comentarios:

Publicar un comentario